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Ausbanc califica de “arbitrario, injustificado y abusivo” un método de cálculo que el Banco de España permite pero que define como “cuestionable” y poco justificado
27/12/07. Sociedad. Desde que un cliente de Unicaja colgó en Internet hace tres meses un texto en el que denunció el “timo de la fórmula oculta” que realiza la caja de ahorros andaluza en sus hipotecas, el caso ha circulado por varias webs y provocado una cascada de comentarios porque supone “el devengo de 5 días de intereses de más sobre los efectivamente devengados en el año”, según el Banco de España. EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com ha consultado en Unicaja sobre esta práctica, -“arbitraria, injustificada y abusiva”, a juicio de la asociación de usuarios Ausbanc- para comprobar que efectivamente se produce en las hipotecas que concede la caja de ahorros. En números reales esto supone que los clientes de Unicaja habrán pagado a su entidad bancaria -en una hipoteca media a 30 años- los intereses de cinco meses que no existen: una cantidad que puede estar entre 4.000 y 6.000 euros de más.
EL bautizado en Internet como “timo de la fórmula oculta” consiste, en palabras del airado cliente de Unicaja que informó sobre estas prácticas, en que en las hipotecas de Unicaja “para calcular los intereses anuales que te va a cobrar y repartirlos en los doce recibos del año se aplica una fórmula que divide el producto del capital pendiente y el rédito por el número de días según años comerciales (360 días), pero luego Unicaja te pasa recibos por el número de días según años naturales (365 días). O dicho de otra forma, te están cobrando intereses por tener (supuestamente) ‘su dinero’ durante unos días que, aunque parezca increíble, no existen, sino que Unicaja se saca de la manga al aplicar su formula mágica”.
“¿QUÉ significa esto en número reales?”, se pregunta este cliente; “pues a lo largo del préstamo en una hipoteca media, puede suponer entre 4.000 y 6.000 euros añadidos. Al final de una hipoteca de 30 años, habrás pagado a Unicaja los intereses de cinco meses que no existen”, se responde él mismo. Estos datos, realizados sobre una única hipoteca, habría que multiplicarlos por todos los préstamos de este tipo que la caja de ahorros tiene concedidos para acercarse a la cifra global que obtiene la caja de ahorros al utilizar esta fórmula de cálculo.
EL Banco de España, por su parte, informa que este uso bancario “no supone, en principio, un quebrantamiento de la normativa buenas prácticas”, si bien exige transparencia e “información clara y veraz” para los clientes, al tiempo que apunta que esta conducta es cuestionable y tiene escasa justificación en nuestros días. El Banco de España informa a EL OBSERVADOR que con esta práctica “la fórmula para calcular intereses es: intereses = capital * rédito * tiempo. Cuando la liquidación se efectúa tomando días naturales transcurridos sobre una base de 360, en el caso de que transcurran todos los días del año (365) la fórmula quedaría como: intereses = capital * rédito * (365/360). En resumen, como consecuencia de la aplicación del año comercial se produce un incremento sobre el tipo de interés contractual y, por consiguiente, el devengo de 5 días de intereses de más sobre los efectivamente devengados en el año”.
ESTA revista ha comprobado con personal e información de la caja de ahorros andaluza que las hipotecas de Unicaja se realizan en base a este método de cálculo, calificado por la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios, Ausbanc, como “arbitrario, injustificado y abusivo desde nuestro punto de vista”. Además, Ausbanc alerta “de que desgraciadamente no es una técnica utilizada exclusivamente por Unicaja, antes al contrario, es la técnica utilizada por la inmensa mayoría de las entidades bancarias y financieras”.
DE hecho, en las Memorias del Servicio de Reclamaciones del Banco de España correspondientes a los años 1992 y 1993 ya se recogieron quejas en este sentido, afirmando entonces que la aplicación "del año comercial o de 360 días como denominador de las fórmulas matemáticas de liquidación de intereses en las operaciones de crédito, sin aplicar el mismo criterio para el cómputo de los días transcurridos en el numerador, así como, en general, en todas aquéllas en las que el cálculo de intereses se realiza día a día, constituyen una práctica inveterada de las entidades bancarias que, por su generalidad, puede considerarse constituye un auténtico uso bancario”.
USO bancario que si bien “no supone, en principio, un quebrantamiento de la normativa buenas prácticas”, a juicio del Banco de España, “puede llegar a ser cuestionado en el presente, pues el desarrollo de los sistemas que venían a justificar dichos usos, carecen en la actualidad de razón técnica y más en el presente caso en el que el cambio de base no parece obedecer a criterios de facilitar los cálculos”.
DEL mismo modo, la máxima autoridad monetaria exige en estos casos “que el cliente cuente en todo momento con una información clara y veraz sobre las condiciones que le están aplicando a la operación de que se trate y, muy especialmente, en lo relativo a los intereses efectivamente pagados”. Un extremo que no se estaría cumpliendo en el caso de todos los clientes de Unicaja y en concreto del internauta que denunció estas prácticas, que alega que “el problema es que es muy difícil de apreciar este engaño ya que, como digo, está camuflado mediante un sistema de amortización basado en días, esto es que tú pagas la misma cuota mensual, pero con un porcentaje de intereses/amortización, que sube y baja unos meses respecto a otros, según el número de días que te incluyan en el recibo de dicho mes, y eso te hará muy complicado descifrar el engaño, (si no eres un verdadero erudito y tienes muchas ganas de cálculos)”.
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