
Es evidente que el PSOE cuenta con un poderosísimo aparato mediático basado en favores que ha ido dando y que los cobra con una fidelidad perruna de aquellos a sus intereses, pero también es verdad cuan, como mínimo, inepto y torpe es el partido de la oposición, el PP.
Desde que Rajoy fue elegido a dedo para presidir el PP y luego de perder las elecciones merced al cambio brusco de la intención de voto por un atentado terrorista jamás aclarado en sucedido cosas muy extrañas en el partido luego de las segundas elecciones ganadas por Zapatero.
La primera el brusco cambio de actitud de Rajoy pasando de un opositor duro a uno blandito, siendo muchas veces comparsa de Zapatero hasta extremo que rozan el ridículo.
La segunda la política de dictadura dentro del PP que les ha llevado a una serie de elecciones chapuceras nacionales, autonómicas, provinciales y locales que ha supuesto la elección de unas direcciones títeres y sumisas al barbudo de Pontevedra. Rajoy reniega de la democracia y aplasta cualquier intento de libertad y de debate en el PP. Por no respetar no se respetan ni los estatutos, negando gran parte de los derechos de los afiliados como es el recibir información de lo mas destacado del partido como pueden ser las enmiendas aprobadas en un congreso el resultado de unas elecciones a compromisarios.
Lo mas surrealista ha sido un congreso de militantes donde no se ha invitado a la militancia y menos a la corriente Democracia y Llibertad para el PP.
El PP está ahora en gran parte formado por ineptos, mediocres que no tienen mas oficio que la propia política. Su último objetivo ha sido el intento de desprestigio del mejor valor del partido, Esperanza Aguirre, una política honrada y competente, para sustituirla por un sujeto de extrema derecha, obsesionado con el poder, Alberto “Ruín” Gallardón. Y de todo esto el gran beneficiado es el PSOE tanto que a veces nos preguntamos si la oposición la elige este mismo partido.
Hay que empezar a regenerar la democracia española. Y como primer paso hace falta la democracia interna en todos los partidos, reformando la ley sobre estos en la que se prohíba las elecciones por compromisarios y se establezca el sufragio universal. Luego cambiar las leyes electorales para que las listas sean abiertas en todas las elecciones municipales, autonómicas y nacionales. Y por último la reforma de la Constitución en el que el actual estado de 17 autonomías, disjuntas entre si, es realmente un despilfarro y un dislate.
En España no funciona la política ni la economía ni la justicia por mucho que digan la Secta, Telecirco y el resto de televisiones basura que le babean a Zapatero y a las que Rajoy se rinde.
Rajoy, Arenas, Sanz,.., si tenéis un poco de dignidad iros a casa.