El caso de la peatonalización de la calle Asunción es un claro ejemplo de la degeneración de la vida democrática en nuestro país. Es cierto que nuestra democracia es joven pero esto no nos vale como excusa. La mayoría de los ciudadanos no saben lo que es vivir en democracia, y esto lo hago extensivo para los políticos y el resto de los ciudadanos.
Cuando un ayuntamiento pretende cambiar el ordenamiento urbanístico de un barrio, primero ha de hacer un estudio encargado a profesionales y su impacto en la ciudad. Luego someter ese estudio a los ciudadanos del barrio y sus representantes más significativos como las asociaciones de vecinos y por último, llegado un acuerdo, sentarse con la oposición y llegar a una solución de consenso.
Si uno se pone a pensar que se ha hecho para decidir la peatonalización de la calle Asunción y aledañas vemos que se sepa que no se ha cumplido nada de todo esto. Ni el gobierno del PSOE-IU ni la oposición han presentado ningún plan global para el barrio, ni lo han consensuado ente ellos ni con los habitantes de “Los Remiendos” barrio al que se le castiga una y otra vez a pesar de los suculentos ingresos que da al Ayuntamiento.
En el fondo la mayoría nuestros concejales electos piensan que al haber sido votados tienen carta blanca en lo que a la toma de decisiones y nuestros ciudadanos, la mayoría, se encogen de hombros o solo protestan en la barra de un bar.
Yo propongo que tanto PSOE-IU como PP presenten en público el plan que tiene para le barrio y que las asociaciones de vecinos del mismo canalicen las inquietudes sobre él a nuestros ediles. Luego, en consenso, se apliquen las decisiones.
¿Que para esto hay que estar preparado y trabajar?, ¡claro!, entonces ¿para que te hiciste concejal?, ¿solamente para vivir a costa del pueblo?. ¿No tiene cada partido un representante de urbanismo en al Ayuntamiento?. Que hable o que se vaya a su casa.