Análisis de un congreso
Habiendo transcurrido casi un año desde el último proceso electoral, volvemos a exponer lo que, bajo nuestro punto de vista, es la situación actual del partido en la provincia de Sevilla, analizando especialmente las medidas que se han tomado desde el estrepitoso fracaso electoral en la circunscripción en las últimas elecciones generales. Tarea que ha resultado extremadamente fácil.
Análisis de la situación actual. El entorno político nacional.
A pesar de que la labor del Gobierno de la Nación sigue siendo desastroso, agravándose la situación por una incipiente crisis de la que los expertos ya nos informan que sólo hemos visto el principio, la “izquierda” sigue contando con un amplio apoyo a nivel nacional. La situación es de empate técnico pero con graves dificultades para obtener el apoyo de la ciudadanía para formar gobierno, debido al cómputo por circunscripciones provinciales. Esto hace que, si bien el resultado es de empate, el partido del gobierno seguramente conseguiría renovar su mayoría simple a través de victorias concretas y puntuales en un gran número de circunscripciones, obteniendo gran ventaja representativa, permitiéndole nuevos pactos con nacionalistas.
Adicionalmente nos encontramos en un entorno de “debate político” en los diferentes medios de comunicación en los que aparecen multitud de temas, muchos de ellos segundarios y sin significancia real en la opinión de la ciudadanía, en los que, debido a que hace tiempo que se ha abandonado el debate de las ideas, no se consigue mantener una posición clara, y la que mantienen algunos nunca es producto de un debate o conclusión interna en el partido. Tema como la “intervención en los mercados” están en boca de todos, principalmente en un momento de crisis, y causa gran desánimo en comprobar que la mayoría de los líderes y “lideresas” del partido son incapaces de defender la libertad económica. Tras esto, existen una pléyade de temas, como el aborto, la memoria histórica, etc, en los que la posición timorata de nuestros líderes y “lideresas” ayuda a que se imponga el dicho de “quien calla otorga” o bien “quien calla tiene algo que ocultar”.
La aparición de nuevos partidos políticos, con ideas claras, mensajes simples y con ganas de entrar en el debate de las ideas para convencer al electorado crítico de la nación, está consiguiendo no sólo que el natural desgaste electoral del gobierno vaya a ellos, sino que el propio partido de la oposición, nosotros mismos, estemos teniendo desgaste electoral sin siquiera gobernar. Esto es debido a que el partido considera los votos como elementos propietarios, cuando en realidad el electorado está conformado por personas inteligentes a los que se debe enviar mensajes claros para lograr su apoyo a nuestro proyecto, no sólo en campaña electoral. Es un trabajo diario y permanente, especialmente fuera de campaña.
Así mismo, se ha demostrado catastrófico el modelo de partido en base a “barones regionales” o pactos con partidos de aspiración nacionalista. Para ello, baste sólo citar el caso de Navarra. La elección de un modelo carente de sentido dentro de la ideología del PP ha llevado a la desaparición de las ideas del partido en dicha comunidad, a perder un terreno que se tardará años en recuperar, si es que se llega a recuperar.
Análisis de la situación en Andalucía y Sevilla:
La situación en la región o a nivel provincial es la misma que a nivel nacional, pero con todos los problemas y defectos multiplicados por la desidia de la dirección actual y por el resultado de un régimen de veinticinco años en la región.
Actualmente, la pluralidad de medios está comprometida por la abundancia de medios de comunicación proclives a las ideas de la “izquierda”, por no decir directamente terminales mediáticas de la misma, con lo que resulta que los debates anteriormente citados a los que estos medios invitan en la sociedad no tienen réplica desde posiciones del partido o proclives al mismo. Si esta situación no fuera suficiente, el partido en Andalucía y en la provincia de Sevilla ha hecho dejación de funciones en las adjudicaciones de nuevas licencias de TDT, con lo que el panorama en andaluz en los próximos veinticinco o treinta años será aún más desalentador.
Adicionalmente, se sigue considerando que la mejor estrategia es la no entrar en el debate político diario, evitando la confrontación, con lo que se deja a la sociedad, y especialmente a la juventud, con los mensajes exclusivos de la “izquierda”, de forma que consiguen imponerse entre la misma, fundamentalmente, por el abandono de estos campos por parte de la dirección del partido.
Se podrá seguir manteniendo el falso discurso de que no se logra el apoyo popular necesario para gobernar por rocambolescas causas que inciden en el electorado andaluz, y sevillano en particular, llámense PER, incultura, o lo que sea, pero la realidad es que, desde hace mucho tiempo, el partido no puede llevar su discurso a la calle porque la dirección ni lo intenta.
Volvemos a recordar lo que para nosotros eran algunas causas del fracaso electoral en las pasadas elecciones generales, revisando las medidas tomadas por la dirección para resolver la problemática presentada.
Queremos hacer hincapié en que el resultado electoral de la circunscripción de Sevilla es el segundo peor de España, sólo por detrás de Barcelona, y hecha por tierra éxitos electorales como el conseguido en circunscripciones como Madrid o Valencia y Murcia juntas.
Revisamos nuestras anteriores conclusiones y vemos, con desolación, que las causas que motivan nuestro fracaso siguen siendo las mismas, no habiéndose hecho nada de nada para resolverlas. Mas bien, todo lo contrario.
1. Endogamia en la dirección del partido: El PP es dirigido, desde los niveles intermedios, por un grupo cerrado de dirigentes, algunos a considerar como imperecederos, que conforman una oligarquía donde la participación de la base se aprecia como nula. Si bien los cargos de confianza interna del partido deben ser potestad del Presidente y otros altos cargos, la elaboración de las candidaturas y la definición de la dirección debiera ser más participativa, para buscar una mayor riqueza de ideas y otros puntos de vista que hagan que, manteniendo la misma línea general, haga la misma más atractiva al ciudadano.
No sólo no se han tomado medidas para corregir esta anomalía, sino que se han tomado las medidas necesarias para perpetuarse en el error. Así, la actual “cadena de congresos vertical” que hemos padecido los afiliados refleja claramente la intención de la dirección del partido de cerrar toda posibilidad de cambio de caras. Si este ahínco se dedicara al debate de ideas en los medios de comunicación, otro gallo cantaría.
El congreso se presenta directamente como una “continuidad” de lo existente, que si lo medimos por el resultado electoral obtenido, es la continuidad del fracaso.
Pero lo peor es que, de cara a los potenciales votantes, el partido queda como un grupo de amigos que lo único que busca es una poltrona. Así de simple. Es complicado el conseguir el apoyo del electorado crítico, el único que votará en contra de un Gobierno.
El congreso se presenta directamente como una “continuidad” de lo existente –al menos, son sinceros, eso es lo que realmente es- que si lo medimos por el resultado electoral obtenido, es la continuidad del fracaso.
2. Falta de Carrera política: A consecuencia de lo anterior, no surgen nuevos líderes que puedan progresar, aportando sus ideas y adquiriendo prestigio y experiencia, para poder dar el relevo periódicamente a la dirección. Estos líderes debieran surgir desde la administración local e ir progresando hacia la nacional, no como actualmente, donde, por ejemplo, a los cargos en empresas de la administración nombrados por el PP se los ubica en los ayuntamientos, cortando el relevo generacional natural. Esto hace que, siendo el PP el partido con mayor número de afiliados y con la mejor preparación, esto no se aprecie por el ciudadano que debe darnos su apoyo.
Querámoslo o no, el Sr. Zoido no ha logrado el apoyo suficiente de los votantes como para gobernar el Ayuntamiento de Sevilla. El enfocar el discurso sobre ganar o no ganar es un error, puesto que en democracia gana el pueblo y los gobernantes deberían perder su tiempo -a veces dinero- y esfuerzos en ejecutar el programa de gobierno que ha recibido el apoyo de los ciudadanos.
3. Falta de transparencia interna: Las decisiones que se toman a nivel local no cuentan con la participación de los afiliados de dichas agrupaciones, excepto cada tres años y de forma indirecta, con lo que la mayoría de las decisiones se toman sin debate interno. Adicionalmente, los órganos de dirección muchas veces actúan sin siquiera permitir el compartir ideas internamente en los foros correspondientes, siendo tomadas desde instancias superiores e incluso a veces, dando la apariencia de hacerse desde fuera de la propia estructura oficial del Partido.
Como prueba de esto, baste recordar que el presidente provincial actual no es producto de un proceso congresual y que los afiliados de la provincia somos religiosamente consultados bancariamente para pagar las cuotas pero no para conocer nuestra opinión sobre la dirección. Si a nivel provincial no se consulta con el afiliado directamente, ¿a qué nivel se puede consultar al afiliado?. La respuesta es sencilla: el afiliado no cuenta más que para engrosas las cuentas.
4. Falta de democracia interna: Tenemos un Comité Ejecutivo inoperante y sin capacidad de decisión y unas vicesecretarías que no coordinan absolutamente nada. Aquí las decisiones importantes se toman por métodos poco democráticos. El último secretario provincial de Sevilla fue elegido a dedo en un comité ejecutivo anunciado un viernes por la tarde y celebrado un lunes. Juzguen ustedes el talante democrático. No es que se soliciten procesos cainitas, pero en Democracia las apariencias de cara al ciudadano cuentan, y mucho, sobre todo ante las consignas de los rivales políticos. “La mujer de César no sólo debe ser honrada, sino parecerlo”. Siendo nuestros rivales políticos más oscuros ... ¿Podremos hacer ver a los ciudadanos que nuestros rivales son más oscuros que nosotros? ¿Podremos rechazar la acusación de falta de democracia si no conseguimos aparecer ante la vista de los ciudadanos como escrupulosamente democráticos?
5. La comodidad del perdedor: perder pero tener cargo es muy cómodo dado que se cobra un sueldo y no se tiene responsabilidad de gobierno. Es duro decirlo, pero no somos un club de fans. Este virus habría que erradicarlo. No podemos tener dirigentes, ni grupos directivos, ni de asesores, apoltronados en diferentes puestos –todos remunerados-, que no vinculen sus puestos en el partido a sus resultados. Tampoco debemos consentir que determinados puestos de relieve se otorguen “de por vida” a la oligarquía, o bien, estos vayan saltando de unos cargos a otros, cerrando la natural renovación política interna. Así mismo, si presentamos un candidato ante la ciudadanía para un cargo público de primera línea, este cargo debe ser desempeñado al 100%, con dedicación completa y exclusiva, hasta la terminación de su mandato. No vale retirarse a zonas más tranquilas, o acumular más cargos, sin responsabilidad de cara al ciudadano o de mejor proyección política, pues el ciudadano crítico, el mismo que no está con el Poder y es del que queremos su voto, recelará de ellos. Adicionalmente, el ciudadano y la gente joven en particular, ve que se les exige más implicación con los objetivos a los becarios de la empresa privada que a los altos responsables de partidos políticos, PP incluido. Que conste que el normal aumento de la población no debe usarse como argumento para justificar un aumento en el apoyo popular.
6. Falta de equipos de trabajo: con todo lo anterior, se observa que los puestos de responsabilidad están para servir al que lo ostenta, y no la persona para servir al partido en dicho puesto. Esto hace que no se creen equipos de trabajo en materias concretas, que puedan especializarse en las mismas y que puedan asesorar correctamente y sin necesidad de recurrir a caros agentes externos a la dirección y a los candidatos en cada proceso electoral. Si bien en la faceta económica este punto se encuentra desarrollado, la Sociedad no es sólo economía.
7. Ignorancia, desconocimiento y desprecio hacia las nuevas tecnologías: la mayoría de los dirigentes del PP desconocen este medio, su alcance, sus posibilidades, y sobre todo su importancia en el presente y el futuro, desperdiciando las aportaciones de sus militantes en esta materia y su potencial capacidad de influencia en la sociedad y, sobre todo, en la juventud. Nuestros rivales políticos apabullan en medios de comunicación y, en especial, en Internet, mientras nosotros lo despreciamos más por ignorancia y por miedo a lo que no se sabe. Mientras que los rivales políticos dedican ingentes esfuerzos en llevar sus mensajes a estos medios y acallar los nuestros, el partido aplica la estrategia del avestruz, ignorando que la juventud utiliza masivamente las nuevas tecnologías.
Como ejemplo de esto, podemos volver a aportar la postura del partido respecto las adjudicaciones de licencias de TDT. Se han concedido con criterios que atentan al pluralismo informativo, pero el desconocimiento de las tecnologías, a veces incluso desidia, hace que no se sepa defender la libertad ciudadana frente a los abusos de poder.
8. La campaña de perfil bajo y pocos argumentos: en Andalucía y Sevilla, y lamentablemente ahora a nivel nacional, no se aprecia la crítica que, siempre siendo constructiva, debe tener la acción de gobierno del rival político. De cara al ciudadano, con razón o sin razón, se muestra que se llegan a acuerdos políticos en materias donde en otros puntos a nivel nacional se efectúan denuncias, dando sensación de falta de coherencia, o no se realizan contrapropuestas de forma inmediata que resuelvan los problemas planteados en las denuncias públicas o ante los medios de comunicación, no efectuando crítica constructiva, con lo que se da una sensación de pataleta. Si ya esto no fuera malo, se tiene poca capacidad argumental, ya que ante la ausencia de debate interno (y equipos de trabajo, etc), no se dispone de la información, formación y experiencia necesarias para poder argumentar coherentemente nuestras propuestas y rebatir las del adversario. El paradigma de esto lo tenemos en las interpelaciones del Sr. Rodríguez al Sr. Rajoy respecto al estatuto andaluz en el segundo debate televisado. No se proporcionaron argumentos coherentes -porque no los hay y lo que hay no se ha difundido correctamente en el partido- al Sr. Rajoy para defender la postura del PP en este asunto.
9. Pérdida de la influencia en la juventud y fracaso de Nuevas Generaciones: nuestros programas de gobierno, en cada uno de los procesos electorales donde nos presentamos, deben obtener el apoyo de los ciudadanos. Considerando esto como el verdadero fin del partido y de la política, y no esto último como un fin en sí mismo, la organización de nuevas generaciones es un fracaso total y rotundo. Actualmente esta organización consiste en un grupo de jóvenes dedicados a tiempo completo a ser alevines de la dirección de turno (o sea, la de siempre) para poder acceder a puestos de responsabilidad habiendo pisado lo menos posible el mercado laboral y la sociedad en general. La dirección cuenta con ellos para que salgan con banderitas al fondo en los mítines. La función de las nuevas generaciones debe ser acudir a los puntos donde está la juventud –desde los institutos, la universidad, los conciertos, ... cualquier actividad juvenil- a exponer nuestras ideas y a impedir el que dichos entornos se conviertan un cotos privados de votos de rivales políticos. La dirección debe facilitar los medios para que se pueda cumplir ese objetivo. Es muy fácil quedarse en un despacho a hacer política, sobre todo la de bajo nivel o la que huye del debate con el rival, o ir a mítines a mover banderitas, pero muy difícil ir a los foros universitarios a defender ideas y programas sobre el terreno. Pero sin eso, los jóvenes jamás nos darán su apoyo y no cambiarán su intención de voto en mucho tiempo, puede que nunca. Simplemente porque gracias a esto y a puntos como la ignorancia y desprecio hacia las nuevas tecnologías, la juventud considerará que no existimos o que “somos del pasado”.
10. Por el resultado actual en la provincia de Sevilla: A todo lo anterior debemos incorporar la aportación de nuestra provincia al resultado general. El resultado debe ser calificado como rotundo fracaso, y no caben otras interpretaciones, ya que sólo la circunscripción de Barcelona ha tenido un resultado peor. Sólo la aportación de nuestros dirigentes provinciales, y algunos regionales, han anulado por completo la acción en circunscripciones como Murcia, o Madrid y Valencia juntas. El esfuerzo de muchos líderes y militantes se viene abajo por la falta de acción de los nuestros.
Por todo lo anterior, creemos que ya no solo hay que efectuar una profunda renovación de caras. Se ha demostrado que los actuales procedimientos internos, dirigidos por personas con poca talla política, o que entienden la política como una forma de ganarse la vida, y no una forma de representación ciudadana, pueden derivar en resultados “verticales” que hacen que desde la Dirección General, se nombren todos los órganos de gobierno interno, siempre sin participación del afiliado, sin debate interno y sin, lo más importante definición de ideas claras que presentar a la ciudadanía.
Creemos conveniente el realizar una renovación profunda del partido, de caras y de formas de trabajo, pero fundamentalmente de lo último, para comenzar a corregir los problemas anteriormente expuestos y poder llevar nuestras propuestas a la sociedad, las mismas con muy pocos cambios, pero de una forma distinta, con una imagen distinta, siendo escrupulosamente democráticos, frente a los caciques que componen el gobierno andaluz.
La forma de conseguir mejorar creemos que es a través de la apertura de un proceso renovador que cuente con los siguientes puntos, como mínimo:
Sin abordar cambios de este calado, debemos prepararnos para ver como la “izquierda” gobierna durante años y se conformará una única alternativa de gobierno a través de UDyP o de las minorías nacionalistas.
Por último, no queremos dejar de aprovechar la ocasión para transmitirle a nuestra queridísima Secretaria General la desazón que nos han creado sus palabras. No aquellas en las que persigue el debate interno, calificando a sus participantes de modo que no vamos a repetir, sino precisamente por la ausencia de palabras, de discurso, de lo que debiera realmente transmitir: las ideas del partido. Sra. Cospedal ¿Tiene ud. ideas que defender? O sigue el principio de Groucho Marx, ese que dice: “Estos son mis principios, pero no se preocupe. Si no les gustan, tengo otros.”. Por favor, deje de restar y comience a sumar. Hay mucho trabajo por hacer, muchas cosas que decir. Pero no va en el camino apropiado para obtener el apoyo de la mayoría de los ciudadanos.
Democracia y Libertad en el PP
Sevilla
http://www.democraciaylibertadpp.es
27/11/2008