
Es una verguenza el servicio tan pésimo que nos ofrece nuestra única y desastrosa compañía eléctrica.
Apagones constantes, instalaciones tercermundistas, precios de escándalo. Pero lo peor
de todo es el abuso que ejercen sobre el consumidor, apoyados por el monopolio que tienen en gran parte de nuestra geografía.
Reclamar contra Sevillana – Endesa es la odisea de David y Goliat.
Sevillana – Endesa “vacila impunemente a nuestros ayuntamientos a nuestras empresas amparada en su monopolio”
La mayoría de las nuevas infraestructuras las pagan de forma injusta promotores y ciudadanos chantajeados por la necesidad de este servicio de primera necesidad.