Si ustedes recuerdan bien el Ayuntamiento de Sevilla pagó facturas falsas al jefe de seguridad de los mítines del alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE). Según publicó el diario El Mundo en 2006, José Pardo García cobró en 2003 del Consistorio cheques por valor de casi 50.000 euros por unas obras que no llegaron a realizar en el distrito Macarena de la capital hispalense. La relación Pardo-PSOE en asuntos turbios viene de hace años, ya que estuvo vinculado a los escándalos de Juan Guerra, hermano del ex vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra.
La prensa informa de la existencia de "prácticas ilegales" en un contrato municipal que fue aprobado a finales de año en el distrito Macarena. Hoy ha aparecido otro en el distrito Cerro-Amate. Las facturas correspondientes, estuvieron "meses escondidas en los cajones" para evitar que el Interventor las computara como deuda incluyéndolas en el informe preceptivo para la aprobación de los presupuestos municipales.
Las ilegalidades que se reconocen en ese documento son:
1. No se ha seguido el procedimiento legalmente previsto que obliga a facturar en un solo procedimiento y no en varios para que puedan ser aprobadas sin concurso.
2. No se han redactado las Cláusulas Administrativas Particulares.
3. No se han fiscalizado esas cláusulas.
4. No se acredita ante el Viceinterventor la necesidad de su tramitación separada en partes.
Así actúa nuestro queridísimo gobierno socialcomunista mediante el fraccionamiento de expedientes de obras, práctica que permite que, en lugar de hacer un único expediente de contratación, se divide en varias partes para que el importe de cada uno de ellos sea menor y así "poder contratar sin concurso y sin proceso negociado, sino a dedo", ilegalidad que fue advertida por el viceinterventor.
Un poco de Memoria Histórica:
Cada pueblo tiene lo que se merece y se merece lo que vota.