Amor mío, te escribo estas líneas para felicitarte el Año Nuevo y decirte una vez más cuánto te quiero a pesar de que el trabajo nos mantenga separados, pero ¿Qué le vamos a hacer? Tenemos que luchar por salir adelante, aunque no creas que va a ser fácil, mi vida. Ya te conté que en noviembre subieron escandalosamente los precios de los alimentos básicos: el pan, la leche, los huevos, la carne, el pescado, las frutas, las verduras, en fin, que menos el conejo, todo un veinte o treinta por cien más caro. ¡Fíjate! Si ya nos costaba llegar a final de mes, ahora imagina cómo se ha puesto la cosa, y con la orden del Gobierno de que no nos suban los sueldos. Claro que teniéndonos el uno al otro no hay dificultades que no podamos superar ¿verdad, cariño? Hombre, si, es verdad que necesitamos una vivienda donde instalar nuestro nido de amor, pero tendremos que trabajar más, cielo, porque las hipotecas subieron en diciembre una barbaridad, y ahora ya está anunciada otra subida para este mes de enero. El transporte público, el peaje de las autopistas y el billete de tren también se han puesto mírame y no me toques, por eso he decidido ir a trabajar andando, que, oye, el ejercicio siempre es bueno, claro que en contra tengo que se me gastarán los zapatos y también subió el calzado hasta las nubes; bueno ya me los arreglará el Zapatero ¿no? Y además, me servirá para entrar en calor, algo que me viene de maravilla porque hace un frío que pela y como el butano y la luz también han subido, ya no me puedo permitir el lujo de poner la calefacción, ¡ni que fuera yo millonaria! Pero me digo entre tembleque y tembleque ¿Y qué más me da el dinero si tengo amor? Claro, mi cielo, sé que estás pensando lo mismo que yo. Vamos, que si pudiera pagar el recibo del teléfono, te llamaba en un periquete y seguro que te lo escuchaba decir, pero, mira, no puede ser porque también ha subido un montón y no está una para derroches. Me hubiera gustado mandarte una postal bonita, de esas con música y todo, pero, jolines, también los sellos se han puesto que no veas, y con la historia esa de pagar el canon a los artistas no me fío yo de que me cobren por adelantado cada vez que abras la tarjeta y suene el tilín tilín, así que mejor te lo imaginas y así ahorramos ¿No te parece, tesoro? También se me ocurre que podríamos beneficiernos del cheque-bebé que el Gobierno regala a los recién nacidos, pero si no tenemos casa, ni comida, ni dinero para pagarnos el viaje y encontrarnos, no sé cómo vamos a encargar la criatura. Así que nada, me despido ya que estoy derrochando en electricidad con el ordenador encendido y luego el Gobierno me dice que soy la culpable de la inflación y seguro que será verdad ¡Pero qué buenos son!
Te quiere tu novia por siempre (a este paso no nos casamos nunca).
P.D. Sirvan esta irónicas líneas para felicitar a todos los visitantes, lectores y comentaristas de este blog el nuevo año 2008, para el que les deseo lo mejor imaginable.
Lúa
Lúa.Coro es una española de a pie, librepensadora, interesada por el bien de España y de todos los españoles.