Qué PSOE e IU están encabezonados en peatonalizar el centro es conocido por todos los sevillanos aquí y en Pekín. De ahí a utilizar funcionarios municipales para enviar correos electrónicos presionando a los comerciantes dista un abismo.
Esta conducta es más propia de la mafia calabresa que de partidos supuestamente democráticos.
Los retroprogres siguen en el iluminismo de creerse en posesión de la verdad absoluta y siguen en las tesis del despotismo ilustrado (en este caso más bien poco ilustrado) de todo para el pueblo, pero sin el pueblo.
Este desgobierno socialcomunista que sufrimos todos los sevillanos está empeñado en acabar con la actividad económica en nuestro Casco Histórico, lo cual convertiría el centro de nuestra ciudad en un cascarón vacío. Eso sí, un cascarón vacío, pero peatonalizado.
Sevilla tiene el mayor casco histórico de España y uno de los mayores de Europa, no se puede peatonalizar porque sí.
Lo que no es de recibo es utilizar a funcionarios públicos para presionar a unos trabajadores como son los comerciantes para que no protesten contra las medidas del Ayuntamiento que van a repercutir económicamente en sus negocios y que les pueden llevar a la ruina.
Funcionarios usan correos institucionales para una campaña de presión a Aprocom
La Asociación Provincial de Comerciantes de Sevilla (Aprocom) está siendo objeto de una campaña de presión vía correo electrónico por parte de particulares claramente vinculados a los dos partidos que gobiernan la capital hispalense, PSOE e Izquierda Unida. En estos escritos, los remitentes piden a los comerciantes del centro que no se opongan al proceso de peatonalización emprendido por el Ayuntamiento de Sevilla en los últimos años y que pretende acabar con el tráfico rodado en todo el casco histórico, censurando, además, la postura adversa al proceso. Se trata de un método de presión en toda regla.
Aunque estos mensajes están firmados y presentados a título particular por cada uno de los emisores, la amplia mayoría proceden de instituciones públicas, lo que carga de gravedad el asunto por el uso abiertamente partidista de ordenadores de la Administración y, por tanto, pagados con dinero de los contribuyentes.Así, aparecen «mails» enviados desde la propia Junta de Andalucía, distintas empresas públicas dependientes de la Administración regional, las dos universidades sevillanas (Hispalense y Pablo de Olavide) o, incluso, el mismísimo Consistorio sevillano, precisamente el promotor de los cortes al tráfico de las calles del centro. Del repaso de la lista de remitentes puede deducirse fácilmente la vinculación de los autores con los grupos políticos que precisamente gestionan los asuntos municipales en Sevilla.
Una «carta tipo»
Los mensajes están homogeneizados, es decir, que se trata de una «carta tipo» con un texto general que todo el mundo repite o reenvía, si bien alguno de los emisores añade comentarios particulares o consejos a los comerciantes en torno al asunto de la peatonalización. La carta tipo, titulada «¡Peatonalización ahora!», contiene tres puntos bajo contundente el epígrafe «exigimos» y en los que se detallan varias peticiones en torno a este proyecto. Se demanda primero el «cumplimiento inmediato de la ordenanza de circulación de peatones y ciclistas» en lo relativo al «cierre al tráfico de automóviles privados, salvo residentes y servicio público, del casco histórico» sevillano.
En segundo lugar, el «mail» exige el cumplimiento de la legislación en materia de anchuras mínimas de acerado, de 1,20 metros, en el casco histórico». En los correos masivos se exige también, y por último, «el cumplimiento de las normas urbanísticas» sobre reforma y peatonalización «de las calles que por sus dimensiones no permitan el cumplimiento del apartado anterior».
Algunos de los emisores de este escrito añaden al texto general, al que se adhieren mediante firma, comentarios particulares en torno a la peatonalización de la zona más céntrica de Sevilla
Entre los remitentes de estas «recomendaciones» a los comerciantes, se encuentran múltiples trabajadores de la propia Junta de Andalucía, como se deduce de la propia dirección de correo electrónico acabada en «@juntadeandalucía.es». En la lista también hay personas que integran empresas públicas autonómicas, como Egmasa o Centa, como también de la Universidad de Sevilla (correos acabados en «@us.es») o de la Universidad Pablo de Olavide (con direcciones terminadas en «@upo.es»).
Llamativos ejemplos
Entre esos emisores o firmantes del texto se encuentra, por ejemplo, Paula Garvín, ex teniente de alcalde de Sevilla por IU durante el pasado mandato y que usa su correo electrónico personal para suscribir el texto. De hecho, es una de las personas que añaden al escrito base un comentario personal, en el que destaca que «la Ordenanza la ha aprobado un Pleno y no hay nada que haga más daño a la democracia que aprobar normas que luego no se cumplan». Señala la que fuera concejal además, que «el casco histórico es la gran casa de todos, para relacionarnos, pasear o descubrir la maravillosa historia de esta ciudad. Los coches ocupando plazas, en aceras, metidos en los portales de la casas o impidiendo el juego de los niños, contaminando el aire de nuestras estrechas calles,... no pueden ser bienvenidos».
Otra de las que ha enviado este «mail», sorprendentemente, es una de las responsables del gabinete de prensa del propio Ayuntamiento, concretamente del Grupo de IU y colaboradora directa del delegado de Juventud y Deportes, Francisco Manuel Silva. En este caso, la encargada de prensa usa el correo electrónico oficial del mismo Ayuntamiento -acabado en «prensa.alcaldia@sevilla.org»- y, además, añade comentarios pidiendo más información sobre el carril bici.
www.abcdesevilla.es