martes, 23 de octubre de 2007
De estar José Luis embalado con cartón de la casa Antonio Banderas, los autores del vídeo de ‘Con zeta de Zapatero’ habrían realizado un remake del personaje de El Zorro. A tiempo están todavía. Es posible que el raciocinio del justiciero priísta que nos gobierna sueñe por la noches con marcarnos a todos los disidentes con su rúbrica y luego llevarnos encadenados a rendirle homenaje ante el monumento al capitán Lozano. Ríanse lo que quieran, pero los inicios paranoides de Hitler empiezan con la lectura de tebeos en los que ya aparecen los triviales cimientos de la ideología nazi. Tiempo después vino la ingeniería de Auswitz. En versión benigna, Astérix existe porque De Gaulle lo bendijo.

Desconozco las lecturas que acompañaron la infancia de José Luis, pero lo que sí consta públicamente es que estando el general Franco en puertas de la muerte y teniendo José Luis la no tan tierna edad de catorce años, el papá del cariñoso Pepeluis, diligente funcionario de la administración franquista, le hizo la Gran Revelación: Hijo mío, tu abuelo fue fusilado porque creía en la Humanidad. Pepeluis entró en trance, tomó conciencia de sí y renació. Y ahí sigue, perseverando en el ser, que diría el filósofo Espinosa.

También es una desgracia que de no ser Banderas el modelo no disponga nuestro Pepeluis de los encantos físicos y personales que posee su tocayo Torrente, José Luis Torrente. Podríamos disfrutar lo indecible con un personaje quevedesco y encarnación del difícil paradigma de lo impresentable, como es el detective tan bien elaborado por Santiago Segura. Un vídeo promocional del presidente titulado ‘Con T de Torrente’; o mejor: de ‘atorrante’, sería, sin duda, insuperable. O bien, si como sugiere el vídeo publicitario, sólo se trata de reírse de uno mismo, podría incluso participar el padre de José Luis, que al parecer se siente muy orgulloso de la labor realizada en su hijo. El vídeo podría mostrar al padre de Pepeluis a medio afeitar, con boina sucia y traje negro de pana y asomado al balcón de una casa rural, allá, por los hermosos parajes de Barrios de Luna. Unos segundos después de este plano el padre pregunta a unos lugareños qué cables son aquéllos que unos operarios están instalando al otro lado de los árboles de la carretera. “¡Son para que tendamos la ropa los vecinos!”, le contestan desde una casa próxima y también labriega. El padre envía al largo y muy talludo José Luis a colgar la colada. José Luis Rodríguez Zapatero trepa a un poste, tiende una camisa sobre un cable y al instante cae carbonizado por una descarga eléctrica. En el vídeo, el padre se dirige a la cámara y dice: “El humor, las bromas, la risa, son fundamentales en nuestras vidas. Todo se puede conseguir con una sonrisa. Con esta broma, por ejemplo, he perdido a un hijo; pero reír... ¡Jo, lo que me he reído!”. Y el padre de Pepeluis carcajea como un poseso ante la cámara. Después, viendo que su hijo cuarentón se ha quedado como la ceniza de un puro, se dirije a los vecinos allí presentes y les dice: “¡No estornudéis hasta que llegue el juez!”. Sin duda que pagando los derechos de autor a los herederos de Gila se habría conseguido un vídeo más que simpático y talantero. Incidir en el carácter de José Luis, en la forja precoz del hombre que aparenta lo que no es, en el “Bambi de acero” que hasta hace poco le llamaban, también daría resultados. Ahí me presto como guionista: tuve un amigo que en su infancia, siendo un párvulo de menos de cinco años, su maestra, la señorita Titamari, le preguntó: “¿Qué vas a ser cuando seas mayor, Gracianín?” Y Graciano, gagueando las egues y con la sinceridad que le dictó su experiencia vital, contestó: “Yo, gomanu o tanque, señorita”. Graciano no perseveró íntegramente en el ser, al menos absolutamente; se hizo hombre de provecho y no protagoniza vídeos para electores alienígenas. Los asesores del presidente calculan muy bien la escala de valores del público al que va dirigido; por eso en Zapatero y a día de hoy pegaría bien esa respuesta del amigo Graciano. Observen si no que mucho más insólitos son sus argumentos políticos exhibidos en el Congreso y sin embargo repetidos por sus periodistas una y otra vez en todas las cadenas de televisión para interiorización y consumo de sus votantes, que de eso se trata, de lavarse de ignorancia con jabón zetapé. Si mañana tocare patriotismo, nadie dude que nuestro acerado Bambi transmute en gomanu o tanque emulando la velocidad conque Ibáñez viste a Mortadelo. Y si no lo creen pregúntense cuántos discursos increíbles han oído en boca de este hombre; baste como prueba el último vídeo: nadie en su sano juicio grabaría algo así. Pues bien: José Luis lo hizo. Observen detenidamente y lo más cerca que la vista les permita, repitan tres o cuatro veces, y sobre todo el final, donde Pepeluis trae la democracia y posee la verdad ¿Es posible lo que estoy viendo?

http://es.youtube.com/watch?v=PQXh0iLE13I
Pues sí, sí lo es, a la vista está.

Ahora bien, si en lugar de risa siente usted angustia y desolación, es posible que sea usted un individuo normal, una persona sujeta a la convenciones más sanas, entendiendo por normal lo que todos entendíamos por normal antes de ver el vídeo, porque de esta alucinación nadie sale incólume.

Sin embargo, si hemos de salir tocados de la impresión y si es cierto eso de que no hay mal que a bien no venga, debemos agradecer a José Luis y a sus asesores el mostrarnos qué clase de vecinos tenemos y de qué material se compone lo que sus meningues albergan. Tras la visualización del vídeo y de los sucesos de la Cañada Real, muchos españoles hemos descubierto que el país en el que vivimos es otro muy diferente al que hasta hace unos días pensábamos que era. Algo intuíamos, pero lejos estábamos de conocer su viva expresión. Y a partir de ahora demasiadas cosas, también el humor y la ironía, si sobreviven, tomen para nosotros derroteros inexplorados.

La metáfora y el rigor de la lógica más implacable permitieron a Kafka mostrarnos la disección de lo intolerable. Sufrió para que otros supiéramos de la angustia que a nosotros mismos ocultamos. Para un español de hoy la verdad puede ser más angustiosa que nunca antes lo fuera: la producida por el choque entre la estúpida tradición anglosajona que consiste en tener por obligación el ser feliz, y fuente que es de tantas desdichas, y el de una realidad implacable descubierta tras la sonrisa de un idiota demente. Con esa premisa es lógico que el votante no quiera ver más allá de lo que presentan ante sus ojos. Que se mueran los sosos y los aburridos: anoche en la Cope lo explicaba Roures, presidente de Mediapro: ‘lo lúdico es lo único que nos interesa’, dijo e insistió reiteradamente en ello . Y sospechamos que a través de lo lúdico la apología del cachibache presidencial. Y debo estar en lo cierto porque de lo lúdico y de la sonrisa viene a mi recuerdo una imagen más que apropiada: un combate a muerte en la película Mad Max en la que el protagonista, interpretado por Mel Gibson, es un prisionero que se enfrenta a un gladiador enorme, un ser extraño que despierta la pasión del público y que lleva cubierta la cabeza con un verdugo. Se usan como armas unas motosierras, y ambos estarán unidos por jarcias que cuelgan del techo dentro de la jaula donde han de pelear. Las cuerdas de las que penden son manejadas por los espectadores, una suerte masa enloquecida en mitin de ebrios. La lucha es larga y sobrehumana; finalmente, ya en tierra, el héroe inmoviliza a la bestia. Pero antes de rematarlo una inquietud le asalta: desvelar el rostro del que va a morir. Le arranca el verdugo y aparece la cara de un retrasado mental que le sonríe con todo el candor. No recuerdo ahora si le mata, y poco importa; importa el hecho y no el resultado de la lucha. La jauría de quienes les rodeaban; los que aplaudían, reían y azuzaban al perturbado ahora pedían su muerte. Los mismos.

Los mismos que ante un pleito jamás contratarían para su defensa a un abogado que dice conseguir todo mediante el recurso de poner una sonrisa en los labios, son los mismos que sin embargo le votan para regir los destinos de la nación. Hace muy poco tiempo un candidato así no hubiese llegado a nada; otros hombres y mujeres componían la mayoría de la nación española. Hoy no solo gana elecciones sino que millones de fieles siguen al predicador más pueril de nuestra historia. Su éxito se debe a que todos los vacuos se identifican con él: no hace falta saber de nada para opinar de todo y por supuesto para mandar en el prójimo; nuestro Bambi de acero es “nuestro y solo nuestro”, tal y como hasta ayer mismo los cubanos castristas decían del señorito barbado que dirige la granja. Hoy la misma muchedumbre cubana guarda silencio y nadie siente vergüenza de su labor anterior. Y sigue pastando, qué remedio. Acá, en Argentaña, ocurre y ocurrirá de análoga manera; al menos Zapatero y sus asesores apuestan por ello. Sin leninismo, a la manera argentina o mejicana. Hace setenta y cinco años Alemania era el país más culto que existía; un aullador los convenció de las nobles virtudes de una voluntad irracional; y fieles le fueron hasta que llegó el mismo suicidio del líder. Acá aceptamos el fin de la nación, el suicidio como pueblo en la Historia; pero hay una diferencia sustancial con el gladiador enjaulado: al nuestro, al elegido por el pueblo, nadie le exige llevar verdugo. Kafka nunca escribiría Mad Max.

Publicado por pedromartinez @ 17:42
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Publicado por Invitado
martes, 23 de octubre de 2007 | 19:59
Dejad a los pobres zorros tranquilos.

La Z es de

zETAp
PZOETA
TRAIZION
CORRUPZION
AZEZINATO
TERRORIZMO
NEGOZIAZION
CONNIVENZIA
ZOBARDIA
ZEÑOR Z DEL 11M


Dejad pues a los pobres zorros y llamad a las cosas por su nombre
Publicado por Invitado
miércoles, 24 de octubre de 2007 | 0:32
desquiciadoRebotadoRebotadoRebotadoArdiendoArdiendoArdiendo Estamos seguros de que ZETA no ze emporra de alguna forma?
Publicado por Invitado
martes, 04 de diciembre de 2007 | 23:05
ZAPATERO,NADIE TE QUIERE,VETE CON TU ABUELO Y CON LA ETA
QUE TERMINAREIS TODOS EN ALCATRAZ.



¡VIVA ESPAÑA,ABAJO EL TRAIDOR!
Publicado por Invitado
viernes, 18 de junio de 2010 | 18:55

Z, dE Zapatero, como de zorro, tú has hecho una España, libre, o con un sistema de libertinaje, cuadrilla de España, floreciente, como para llenarlas de gente señalada a dedo y mangonear muchísimas cosas de monis, ricachones de mierda, los trabajadfores nos habéis dejado en el paro porque os habéis cargado muchas empresas, es para no estar nada de orgullosos por lo hecho.