miércoles, 10 de octubre de 2007
Si señores, pedir permiso por internet para llegar en coche al centro, esto pasa de castaño oscuro, el artículo titulado "La Andalucía soviética" se queda corto para definir esta nueva muestra de totalitarismo puro y duro.
¿Ha pensado su iluminada señoría Don Alfredo Sánchez Monteseirín que no todas las personas tienes acceso a Internet, ni conocimientos informáticos?
No habrá conductor en el centro sin que Don Alfredo, lo sepa, vamos ni en la Rusia soviética. El poder del PSOE es tan grande en Sevilla y en toda Andalucía, tan fuerte su clientelismo y tan agobiante su presencia en la sociedad andaluza que, para encontrar una sociedad similar en Europa, habría que remontarse a la década de los años setenta y viajar a una de las repúblicas de la antigua URSS.
El poder político que controla Sevilla y Andalucía es la izquierda real, en su expresión más pura, clásica y decimonónica, una organización bien musculada que ha sabido adaptarse sabiamente a la democracia para controlar el poder y hacer técnicamente imposible la alternancia.
la Federación provincial de Comerciantes, Aprocom.volvía a hacer público ayer su malestar por las medidas de blindaje que el Ayuntamiento impone en el centro las cuales repercutirán negativamente en sus establecimientos al no contar la restricción al tráfico con las infraestructuras suficientes, como transportes públicos ágiles y eficaces o una red de aparcamientos rotatorios, que de respuesta a la demanda existente. Esas demandas de los comerciantes venían recogidas en el programa de Juan Ignacio Zoido, pero como Zoido a pesar de ganar no obtuvo mayoría absoluta y cada pueblo tiene lo que vota tenemos a Monteseirín cargándose Sevilla otros cuatro años.
La oposición debería empezar a recoger firmas, entre los comerciantes y vecinos del Centro y las personas que van allí a comprar, a pasear o a trabajar y que Monteseirín note que la mayoría de ciudadanos estamos en contra de sus medidas necias y totalitarias.
Sevilla merece un alcalde que la gobierne, no un alcalde que la desgobierne.
Gran hermano Monteseirín
Con 23 años de retraso, parece que el Ayuntamiento quiere adoptar el modelo hiperintervencionista que George Orwell narró en «1984». En su inquietante novela, la vida de los ciudadanos está controlada por la omnipresente figura del Gran Hermano, el jefe que todo lo ve, todo lo escucha y todo lo dispone. Monteseirín anuncia ahora que la peatonalización del casco histórico no será total, ya que se permitirá entrar a aquellos coches que soliciten autorización previa al Ayuntamiento, se presupone que explicando el motivo de la incursión. Es decir, que no habrá conductor en el centro sin que Alfredo sepa dónde va: ni el régimen de Stalin que inspiró a Orwell se atrevió a tanto. Con todo, puestos a reproducir la asfixiante sociedad de «1984», hay un aspecto que me preocupa más que la pérdida de intimidad: la neolengua diseñada por el Gobierno que obligaban a hablar a los ciudadanos. Espero que no encarguen este cometido a Torrijos, por favor...
ADRIANO
www.abc.es
jueves, 15 de noviembre de 2007
Publicado por Invitado @ 14:15
De estos aprendices de Gorila rojo quese va a esperar.