Cuando la banda agonizaba, el Presidente, convertido en vigilante de la playa, decidió insuflarle nueva vida de los pulmones del propio Estado. Nos enteramos en verano, pero la única serpiente de esta noticia es la que ETA enrolla en nuestro cuello, para asfixiar nuestros derechos y envenenarnos de odio fratricida.
ETA y el Gobierno negociaron un plan de reinserción para pagar 1.500 euros mensuales a cada terrorista. Un total de trescientos millones de euros a aplicar en diez años. Al parecer, parte del dinero podría provenir de "pequeñas ayudas" proporcionadas por la Unión Europea. Incluso, se llegó a vincular a un grupo de destacados empresarios vascos para que contrataran a varios etarras, con el fin de que "no acabaran convertidos en delincuentes, vendiendo armas o hachís" (¿delincuentes, los angelicales "hombres de Paz de ZP?") Tras comprometerse al cese definitivo de la violencia, la banda se convertiría en una "institución o fundación" para que, de esa forma, pudiera recibir y administrar el dinero que le proporcionaría el Estado. ¡Fundación ETA!...
Ahora se empiezan a despejar algunas incógnitas. El papel del CNI es de nota -lo del espía, claro, sí era la serpiente de verano para tapar esta basura hedionda- preparando un "plan" destinado a la reinserción de los terroristas que abandonaran las armas. Y resultan atronadoras las palabras de Rajoy en el Debate del Estado de la Nación exigiendo machaconamente las Actas. Que han llegado tan putrefactas como se esperaba pero con ese puntito de escalofrío añadido. Un PSOE tan degradado que hasta el propio PNV se escandaliza. Acostumbrado a comprar voluntades y votos, al mercadeo de feriante moruno, y al quién da más, no se le ocurre otra cosa que comprar a los sicarios del terror. No basta con que paguen los extorsionados, que paguemos todos por nuestro derecho a la vida en el mejor estilo siciliano.
Y la culpa de que esta "solución" de ponerle precio a nuestra cabeza no haya salido bien, la tiene ¿quién?: Sí, el PP. Lo ha dicho el bolchevique Ministro de Justicia, que ha culpado al PP del fracaso de las "negociaciones" (¿no era que no negociaban?... ni de sus propias mentiras se acuerdan). Quién además ha instado al Gobierno del que forma parte a que vuelva a intentar la vía del diálogo con ETA "si se dan las condiciones". ¿Condiciones?, traducimos: por favor, chicos malos, anda, ¿qué más queréis? os damos dinero, no nos importa que matéis en la T-4, ni la kale borroka, os hemos devuelto a las instituciones, os hemos llevado de excursión por Europa, nos chivamos cuando os van a detener, le llamamos proyecto de zulo al rearme, no seáis así, jo…
Pero es que además, tirando de talante totalitario, ha dicho Bermejo que los españoles no tenemos porqué saber qué se negocia, que no estamos interesados, que sólo nos interesa el final. Hoy que ha muerto Ingmar Bergman, no podemos eludir asimilar la imagen de "El séptimo sello", la guadaña, con la peste pútrida de la moral de este sujeto que se dice ministro, nada más ni nada menos, que de Justicia. Y es que todo ha sido negociado: el territorio, las tres provincias vascas más Navarra –incluso los de Francia, que alucina uno-, los presos, la autodeterminación, y hasta las pensiones, como vemos, por “ex terrorista”.
La valiente Alcaldesa de Lizarra, Regina Otaola, que sigue sufriendo el acoso de la ETA cada día, ha denunciado este escándalo sin parangón en país civilizado “es vergonzoso que Zapatero haya mantenido negociaciones en la clandestinidad y que sólo se haya sabido cuando esas conversaciones se han roto cuando ETA ha querido” y ha exigido al Presidente que “debería dimitir o convocar elecciones anticipadas”.
¿Seguiremos bajo la sombrilla tan tranquilos, mientras ZP hace su boca a boca a la serpiente que ha de poner sus huevos en el vientre de nuestros hijos?...
Lea el comunicado de la AVT al respecto, que víctimas somos todos:
"LAS VÍCTIMAS DENUNCIAN QUE EL GOBIERNO ESTUDIARA PONER A SUELDO DEL ESTADO A LOS ASESINOS DE ETA"
www.avt.org