¿Qué pasa en Doñana? ¿Quién gestiona el antiguo Parque Nacional, ahora competencia de la Junta de Andalucía?
¿Porqué nadie alza su voz contra la pésima gestión que se está llevando a cabo en Doñana?
No vamos a esperar que Tele Chaves, la tele del régimen, otrora conocida como Canal Sur, o su otro brazo Canal 2 Andalucía, hagan crítica del desastre ecológico.
Tantos millones y tantos años dedicados supuestamente a salvar al lince y al águila imperial, y cada vez se obtienen menos resultados.
Mientras las posibilidades de aumentar el desarrollo económico debido a las autorestricciones de la Junta de Andalucía a la hora de construir la Autovía Huelva-Cádiz están lastradas, la eficacia en la preservación de las especies es nula.
¿Alguien dimitirá por esto? ¿Algún periódico de Andalucía osará hacer una campaña denunciando esta situación?
Así marcha Andalucía, ¡Andalucía imparable! Sí Andalucía imparable...
Impunidad en Doñana
Hay preguntas que unos no quieren hacer porque son sus amigos quienes han de responder. Y las respuestas son imposibles y condenatorias.
Desde hace lustros se están invirtiendo en Doñana decenas de millones de euros (miles de millones de pesetas), provenientes de todas las administraciones, central, autonómica y europea en proyectos destinados a la conservación del lince ibérico y del águila imperial.
El resultado ha sido catastrófico: la población del lince y del águila imperial en el protegidísimo y estudiadísimo entorno de Doñana ha disminuido de manera drástica y constante. Hoy es una sombra de la que fue cuando comenzó a “protegérsele”.
¿Cómo es posible que haya sucedido esto? ¿A que se debe tan espectacular fracaso? ¿Quién debe responder por el? ¿Cómo es posible que en un entorno estrictamente protegido desciendan las poblaciones mientras que en otro que no lo están como la Sierra de Andujar (lince) o el conjunto de España, águila imperial , aumenten? ¿Qué han aportado tan continuados y costosos estudios a la conservación de ambas especies? ¿Se han empleado todos los medios en “investigar” y se ha dejado al albur la protección y la conservación?.
La preguntas son obvias, pero nadie las hace. Lo terrible, además, es que tienen una sencillísima respuesta . A linces y águilas les han contado y recontado todos los pelos de los pinceles y todas las plumas de la cola , pero se les ha dejado poco menos que morir de hambre. El Parque de Doñana es una auténtica catástrofe en cuanto a sostenibilidad se refiere. Esas especies no tiene comida. Se mueren de hambre. Porque no hay conejos que es lo que comen. Lo que hay es superpoblaciones de jabalíes que no dejan uno de los pocos que no mueren de enfermedad. Y los mil científicos y el millón de funcionarios no ha hecho nada por intentar arreglarlo. Ni una repoblación en años, ni una mínima política de recuperación. Nada. Se han pasado la vida, eso si, investigándoles, no dejándoles en paz un instante, acosándolos con radiotrasmisores, capturándoles una y tres veces, hiriéndoles en no pocas de estas capturas, estresándolos, impidiéndoles cazar, copular y criar do cazar con su continua presencia . Cada lince, cada águila de Doñana ha tocado a tres científicos y cuatro “sonares” por ejemplar y día, pero no han tocado a conejo por semana.
Y las pruebas son las cifras. Los linces que huyen para poder comer a los campos cercanos. Las pollos de águila imperial que mueren .La población cada vez menor , cada vez mas hacia la extinción. Teniendo que “traer”, que capturar ejemplares de fuera para repoblar el presunto santuario.
Pero ellos, los científicos, los ecologistas, los santones tienen bula. Nadie puede dudar de ellos, nadie puede ni siquiera preguntar. Ellos son los que cada día piden cuentan al mundo, pero no las rinden ante nadie. Ellos son siempre el fiscal y el juez de todos nosotros, ellos tienen todas las bulas, todas las bendiciones “narbónicas”, a ellos no les interpelan ningún grupo ecologista, porque ellos son los ecologistas y ellos no responden ante nadie.
Pues va a tener que responder. En España y en Europa. Las peticiones de información las denuncias ya están en marcha. Lo van a tener que hacer los conservadores del parque y los científicos de la estación. Por el dinero empleado y por los resultados de su gestión. Pero también por sus practicas. ¿Es cierto que muchos linces han muerto debido a las manipulaciones, capturas y acoso a que los han sometido los investigadores? ¿Es cierto que mas de 20 águilas imperiales han perecido victimas de los arneses de seguimiento que se les colocan de pollos y que les impiden estar en la plenitud necesaria para sobrevivir en la naturaleza?
Es hora de que se acabe la bula y que los responsables de Doñana que tanto han acusado al mundo de sus males nos respondan que han hecho con nuestro paraíso y con esas joyas de nuestra naturaleza que les encargamos proteger.
http://blogs.periodistadigital.com/lamarea.php
¿Porque no pregunta algo de esto Zapatero durante su veraneo en El Coto?