He trabajado años en emergencias. Puedo contar relatos terribles acerca de abortos. Pero mientras los grupos "pro" y "contra" se pelean a paraguazos, se siguen produciendo muertes. Lo ideal es que nadie considerara terminar con un embarazo no deseado. Y para ello es imprescindible la prevención, la educación. Y educar, además de dar anticonceptivos, incluye también el saber que existe la posibilidad de decir "no" y "hoy no", con lo que los católicos practicantes se sentirían incluidos en la formación. Hay que buscar salidasnnuevas. Dado que la ciencia ha avanzado tanto en la fertilización asistida, ¿por qué no avanzar en la donación de embriones? Que la mujer que cursa un embarazo no deseado (y no hay ser más solo y asustado que una chica a la que le dio positivo) pueda, sin arriesgar su salud, ni la del embrión, dar vida, pero a través del vientre de otra mujer, desesperada por tener hijos biológicos, pero que no puede. ¿Y si avanzamos por ese lado?
Para la progresía abortar es como tirar un papel a un cubo de basura, no albergan ni el más mínimo sentimiento humano hacia los bebés asesinados.
Legalmente en España se asesinan 100.000 bebés al año y digo legalmente porque hay clínicas que por cuestiones legales y fiscales reduden el número de abortos que realizan, a los que hay que unir los abortos con medicamentos de farmacia a losque sesometen los inmigrantes que no pueden acudir a una clínica abortiva.
2 de cada cinco niños que deberían nacer, no nacen.
Sólo Rusia con más abortos que nacimientos nos supera.
En http://www.hayalternativas.org/ podeis informaros sobre el tema y las iniciativas ciudadanas contra esta masacre silenciosa.