La culpa de que una bomba lapa sea colocada en el coche de un candidato del PSOE la tiene el PP por usar al Gara en la campaña electoral. Esta majadería –si no fuera tan miserable ni la comentaríamos- de puro encefalograma plano, ha sido la “contundente” respuesta al intento de atentado sobre la persona de uno de los suyos que ha ofrecido el número dos de los sociatas.
Y hoy nos enteramos de que hace apenas unas horas el gobierno volvió a reunirse con los terroristas, y que, para vergüenza de los cuarenta y cuatro millones de españoles a los que representa, salió muy satisfecho de la reunión en la que les pedía que “no contaran nada”. Que la gente no lo sepa. El paripé. Es lo único que les importa: que nada enturbie la bonita propaganda electoral. Pero los etarras están crecidos y lo siguen contando, exultantes, en plena euforia de gudaris victoriosos. Que es la primera vez que un puñado de facinerosos rentabiliza frente a la nación más antigua del orbe las técnicas de la guerra de guerrillas y los mil muertos que ha costado entre los nuestros.
¿Has visto cuán fácilmente
a los hombres se fascina,
y a una nación se alucina
desde una altura eminente?
(Duque de Rivas)
Han transcurridos casi cuatro años, los muros comienzan a resquebrajarse y el proyecto hegemónico pese a los esfuerzos de la caricatura de Goebbels –Don Pepiño- y sus palmeros de la prensa anestesiada, parece tener los días contados, nadie está dispuesto a seguir comprando espejitos de colores.
¿Quo vadis, España?
Ayer, en Sevilla, Rajoy pidió el voto a “todos los españoles que no recuerden una sola propuesta de Zapatero en esta campaña. Porque sólo han hecho campaña contra el PP. Si todos los que no recuerdan una propuesta, una sola, nos votaran, tendríamos el cien por cien de los votos”. Nos quedan unas horas para comprobar hasta qué punto la nadería es una opción en este país. O si es verdad que el surgimiento de tantas plataformas cívicas, de la resistencia, se materializa en apoyo del único partido –el PP- que no se ha plegado a la hoja de ruta de los del tiro en la nuca.
Los que se niegan al paripé se desahogan en internet. En el foro Ciudadanos por la Constitución ha aparecido este comentario, que no me resisto a reproducir tal cual: “Oigo a mucha gente asombrarse de la desvergüenza de Zapatero en mentir burda y ostensiblemente y ofender cada día la inteligencia de los españoles. La gente no entiende tamaña desfachatez, pero tiene una explicación muy sencilla: Zapatero habla para “su” público. Zapatero tiene unos oyentes que aceptan sin rechistar todo lo que su ídolo les diga, como los alemanes creían ciegamente todo lo que salía de labios de Hitler, y los rusos de Stalin, etc. etc… aunque la realidad dijera todo lo contrario Los tiranos ejercen una misteriosa fascinación sobre sus víctimas, abrumadas por el poder omnímodo y malévolo del tirano…. y se someten… como se someten los adeptos de cualquier secta al loco de turno. El socialismo de Zapatero es una peligrosa secta, como lo fueron los fascismos y totalitarismos nacional-socialistas que lo precedieron. Es una nueva “religión” y una nueva Inquisición, pero infinitamente peor que la que pretende suplantar, pues está basada en la mentira, el odio, la envidia, la avaricia y el rencor. A fuerza de mentiras y depravación va “educando” a sus adeptos a ser cada vez más serviles, intolerantes y despiadados. Las mentiras y traiciones de Zapatero son el “alimento” con el que día a día va envenenando a sus seguidores hasta convertirlos en buenos “gudaris del socialismo”…. igualito que sus amigos de ETA“
Al depositar su voto en las urnas, recuerde que los tiranos son enemigos de la democracia y que no tienen sitio en ella. No se lo otorgue usted. No legitime el binomio PSOE-ETA por mucho que el alcalde de su pueblo, de casualidad, no lo haya hecho tan mal colocando unas cuantas farolas y algún semáforo. Recuerde que el tipo forma parte del tinglado, del paripé nazionalterrorista.