En 1989, el lobby gay norteamericano diseñó un plan de seis puntos conducente a conseguir la implantación de una nueva mentalidad, que casi veinte años después tiene su reflejo especular en las medidas que el gabinete de ZP ha diseñado para reeducar a nuestros hijos.
Estos eran:
- Hablar de la homosexualidad tan alto y tan a menudo como fuera posible.
- Representar siempre a los homosexuales como víctimas y nunca como personas agresivas o desafiantes.
- Insistir en que los que protegen a los gays luchan por una causa justa.
- Presentarlos siempre como buenos, recurriendo para ello, por ejemplo, a su papel en una serie de televisión.
- Visualizar como malvados a los que se opusieran a sus exigencias.
- Conseguir fondos de las empresas más importantes de USA.
El plan incluía la satanización de las iglesias y la conquista de la enseñanza pública hasta lograr un completo lavado de cerebro de la nación.
Llegados a ese punto, sería posible imponer normas legales contra los que se opusieran al lobby gay o reducir la edad para mantener relaciones sexuales con niños, en lo que constituiría la práctica legalización de la paidofilia.
En las últimas horas hemos tenido conocimiento de los contenidos reales que va a tener la asignatura EPLC (Educación para la Ciudadanía), uno de los proyectos estrella del gabinete que capitanea Rodríguez Zapatero. La asignatura ya cuenta con una guía didáctica oficial del Ministerio de Educación. Publicada en su página web “Educar en valores”, ofrece a los profesores recursos documentales, orientaciones y enfoques didácticos que abarcan el índice de contenidos de EPLC:
- Al abordar el tema de la homosexualidad, el Ministerio recomienda a los profesores que programen en clase la lectura de “Alí Babá y los 40 maricones”. La obra aparece descrita en la guía difundida por el gobierno como “un divertido comic con las diferentes peripecias de la vida cotidiana que le suceden a los inquilinos de una casa, en su mayoría gays, en la Barcelona actual”. Sin embargo se oculta que el texto incluye escenas de zoofilia con un asno, o presenta la duda de un homosexual entre acostarse con un moro y contagiarse de ladillas o privarse del ayuntamiento sexual y salvarse del contagio. Igualmente se aconseja a padres y maestros que vean junto a los niños documentales como “Guía gay para el sexo seguro”, de producción británica, u “Homosexualidad, la libertad de amar”, de Televisión Española. También se incluye como material didácticamente relevante, una guía gay con artísticas fotografías sobre sexo seguro.
- En el capítulo “Educación para la Paz”, el Ministerio de Educación sostiene la tesis de Rodríguez Zapatero sobre los acuerdos con la banda terrorista ETA, afirmando que la única paz posible siempre surge cuando no hay vencedores ni vencidos.
- La guía impulsada por el gobierno considera además que sólo las desigualdades pueden llegar a justificar respuestas desesperadas y violentas de rebelión ante la iniquidad, y recuerda que al menos dos tercios de la población humana, para ser optimistas, aún no han conseguido suficientes niveles de libertad e igualdad. Es su desigualdad, y no el terrorismo, o el fanatismo religioso, o las dictaduras totalitarias, lo que pone en permanente en peligro la paz.
- También siguiendo la línea ideológica del gabinete ZP, la guía critica la transición democrática española señalando que a veces es preferible la ruptura, aunque sea dolorosa, que las componendas a medias. De hecho, la guía compara los ejemplos de América Latina y sus perdonadas dictaduras con nuestra propia realidad social, en la que siempre se airea el posible error del consenso político frente a la ruptura social como una duda que empaña y envenena la transición de la dictadura a la democracia.
Durante los últimos meses el gobierno ha intentado no solo mantener el desafio de la asignatura EPLC sino que además ha buscado sumar partidarios a su envite. Algún teólogo despistado, algún filósofo de vía estrecha, incluso lamentablemente la FERE, se han apresurado a anunciar que no había nada peligroso en la asignatura pero sí en rechazarla. Cuesta creer que se hayan podido equivocar tanto.
Al examinar la guía impulsada por el Ministerio no puede caber la menor duda de que la EPLC tan sólo pretende el lavado de cerebro de los estudiantes españoles. Se trata de un lavado de cerebro con finalidades como crear una generación entregada a los deseos del lobby gay desde los tres años de edad, crear una generación educada en una cultura de la muerte que presenta la eutanasia como un derecho, y como crear una generación crecida en la visión rencorosa y falaz de cierta izquierda que reniega de la empresa de la transición y que sueña con ganar una guerra que perdió hace más de setenta años. Al fin y a la postre, se trata de un monstruoso experimento educativo que solo admite paralelos con los que pretendió el bolchevismo de Lenin, el nacionalsocialismo alemán de Hitler o la revolución cultural de Mao.
Pedimos desde aquí la Objeción de Conciencia. Hay que objetar frente a esta asignatura por razones evidentes de conciencia, e invitar a todas las gentes de buena voluntad que quieren lo mejor para sus hijos, que no desean verlos convertidos en robots de una cultura de la muerte, a que den el mismo paso. Es la única salida coherente si no deseamos que nuestros hijos sean educados en la idea de que es normal mantener relaciones sexuales con un asno, en la idea de que es aceptable que un adulto se acueste con un niño, o en la de que es obligatorio deshacer la reconciliación nacional para satisfacer el resentimiento de un puñado de políticos cegados por la ambición y el odio.
La objeción de conciencia es no sólo un derecho sino una obligación porque la Libertad debe ser preservada frente al Totalitarismo, y porque nuestro futuro y el de nuestros hijos lo merecen.
César Vidal (Editorial de La Linterna, 23-5-2007)