martes, 15 de mayo de 2007
Zoido desorienta a Monteseirín con un pulso en toda regla

15/05/07 02:58 CLAUDIO J. CASTILLO

Una bomba en el plató de Localia condicionó ayer el primer debate televisivo cara a cara de Monteseirín (PSOE) y Zoido (PP). Y tanto que su onda expansiva marcará probablemente el devenir de la carrera electoral. Cuando el caso de las facturas falsas parecía ya un espejismo en el horizonte electoral, llega el PP y resucita el asunto enarbolando un supuesto fax del grupo municipal socialista que detallaba a la federación vecinal Unidad cómo se debían falsificar las facturas.

Esto aseveró el líder popular ante las cámaras en el minuto número dos de grabación. Y lo más significativo fue la escenificación del golpe de efecto, en plena campaña electoral y por televisión, justo al inicio del careo que los candidatos de los dos partidos mayoritarios en Sevilla mantuvieron ante la impecable batuta del periodista Salomón Hachuel.

Vivienda, seguridad, tráfico y empleo fueron los bloques temáticos pactados para un debate que discurrió por derroteros no previstos. Como los casos de "corrupción" que han salpicado el mandato, las acusaciones de "enchufismo" en la contratación municipal, las obras e incluso el "boicot" a determinados medios de comunicación. Zoido marcó los tiempos y las cuestiones con un discurso incisivo y directo que, por instantes, desorientó y desarmó al contrincante, un Monteseirín (PSOE) dedicado a defendersu gestión ante los ataques del alcaldable popular.

"Si usted tiene el más mínimo indicio de irregularidad, ponga una denuncia", contestó Monteseirín tras recoger -y no mirar siquiera- la copia del fax supuestamente dirigido a Unidad que le entregó en directo Zoido. Y alcanzó incluso a agregar algo más, justo para echarle en cara "la utilización tan burda e impropia de un juez" de un tiempo de debate dedicado a presentar propuestas, y a contraatacar alegando que "la mentira es consustancial al PP, como el 11-M y la guerra de Iraq".

A partir de ahí, el candidato popular jugó con ventaja, refiriéndose en todo momento a su adversario como "alcalde saliente" y explicando todos los motivos "por los que los ciudadanos lo desalojarán de la Alcaldía". En el apartado de vivienda, el popular reprochó al alcalde el escaso grado de ejecución de VPO "con 2.609 entregadas este mandato frente a las 3.578 del gobierno de Soledad Becerril", al tiempo que prometió la construcción de 20.000 VPO si gana, la mitad de ellas para jóvenes.

Monteseirín hilvanó un discurso con frases tipo "mi gobierno será de hechos" y "obras son amores". Así, reiteró su promesa de VPO sin necesidad de sorteos y le puso precio al II Plan de Barrios que "desparramará" por la ciudad actuaciones valoradas en 200 millones de euros.

Tablada también salió a relucir; el alcalde, para exigir al grupo municipal popular que apoyase una moción que el gobierno llevará al último pleno del mandato en defensa de una dehesa "verde y pública", y Zoido, para recriminar "los cambios de usos que ustedes proponen allí, un día camping, otro pistas deportivas y, según Viera, alguno más". Antes de pasar al bloque de seguridad, el líder del PP amonestó a Monteseirín por haber elegido a "alguien tan importante" como el promotor Luis Portillo para que le presentase en el foro Antares, y le preguntó si este empresario era ejemplo del "urbanismo productivo" que defienden los socialistas.

El PSOE optó entonces por atacar el talón de Aquiles del alcaldable popular mediante su supuesto desconocimiento de los barrios y sus confusiones con el nomenclátor. El PP, por contra, se dedicó a echar en cara la "falta de credilidad" de Monteseirín en los asuntos tratados. Así ocurrió en el pulso que ambos mantuvieron por la cifra de policías que aportarán a la ciudad, que Zoido remató aludiendo a la crispación originada por Monteseirín en agentes, bomberos, taxistas, comerciantes e incluso sindicatos durante estos cuatro años. Monteseirín le censuró la utilización de los barrios para fomentar "tintes alarmistas y xenófonos sólo por arañar votos", como Los Bermejales con la mezquita, San Diego con el intento de secuestro de dos menores, y el centro, con el reciente robo en las dependencias municipales de Diego de Riaño, todos ellos citados por el popular.

Tras la única pausa para la publicidad, el alcalde pareció recobrar el aliento y encarar de modo distinto la recta final del debate. Apuntó maneras en dos instantes: Cuando interpeló a Zoido diciendole que "usted irá a los barrios, pero nosotros somos de los barrios", y otro más, cuando de modo sarcástico le ayudó a nombrar correctamente lo que Zoido llamaba la "biblioteca del Prado". " Se referirá a la biblioteca Infanta Elena, ¿no?".

La falta de liderazgo del Consistorio en las obras del Metro -"si ya no le recibe ni la consejera de Obras Públicas", sentenció Zoido- de un lado, y la defensa de las extensiones del Metrocentro y de un plan de aparcamiento de 10.000 plazas como "solución verdadera" según Monteseirín, centraron la discusión en materia de tráfico.

El bloque sobre el empleo derivó en un tira y afloja sobre la honorabilidad y honradez del personal de confianza. La acusación esgrimida por Zoido al alcalde de haber "enchufado" a más de cien familiares de altos cargos del PSOE y de tener a su servicio una plantilla de "galácticos" con sueldos millonarios fue considerada por Monteseirín una treta para "desviar la atención", además de una afrenta "al buen hacer de los funcionarios".

Los dos últimos minutos del careo se reservaron para la petición de voto. Zoido aprovechó la ocasión para volver a poner el acento en el titular de la jornada, el fax con las directrices para realizar facturas falsas, lo que vinculó con los casos Bermejales y Macarena para retratar a un "alcalde que no ha estado a la altura y que avergüenza a los ciudadanos".

Frente a la promesa de una Sevilla "segura, limpia y ordenada" del PP, Monteseirín solicitó el respaldo de los electores para gobernar "decente y transparentemente", para seguir avanzado frente al "parón" para la ciudad que suponen los gobiernos de la derecha y los fraccionados. "Con más empleo, con más seguridad y con valentía para seguir haciendo cosas".

Revelador fue el último diálogo entre ambos líderes a cuentas de las facturas falsas. "Míreme a la cara y respóndame a las preguntas que le he hecho", exigió Zoido; "lo he hecho, ponga una denuncia" replicó el alcalde entre toses.

Sevilla l Debate en Localia Televisión
http://www.diariodesevilla.es/90153_ESN_HTML.htm
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