lunes, 07 de mayo de 2007
El pasado sábado Monteseirín debería haber inaugurado el tranvía, pero..............
Al drama Monteseiriano sólo le hubiera faltado una folclórica con bata en cola cantándole una copla a nuestro alcalde- Ay pena, penita pena, pena de mi corazón- porque ya saben cuando el PSOE mete la patita le da por encarcelar folclóricas, Felipe con Lola Flores, ZP con Isabel Pantoja, ¿será porque cantan canción española y eso al PSO ¿E? le molesta?.
El PSOE tiene más querencia por utilizar folclóricas cuán tintas de calamar para tapar sus miserias que los Miuras por embestir a todo trapo que se les ponga por delante.
Hace meses que estaba previsto que Alfredo Sánchez Monteseirín inaugurara el tranvía, para los progres apodado como "Metrocentro", el día 5 de Mayo según había sido publicado en distintos medios informativos.
Dicho tranvía aún siendo inaugurado el 5 de Mayo, el último sábado antes del comienzo de la campaña electoral, casualmente, no entraría en funcionamiento para el público hasta octubre, pues se le ha chafado el plan a nuestro inefable alcalde dado que un error de cálculo en la obra impide que el tranvía entre en la Plaza Nueva.
¿A quienes encargaron desde nuestro Excelentísimo e Ilustrísimo Ayuntamiento las obras del tranvía a los que hacían la teleserie de Antena3 Manolo y Benito Corporation?
Encima que nos trocan un metro hasta la Plaza Nueva por un tranvía y luego nos lo venden a bombo y platillo como algo modernísimo, cuando los tranvías dejaron de circular hace décadas por nuestra ilustres ciudad, encima de eso se vuelve a demostrar lo inútiles que son nuestros gobernantes social-comunistas.
Seguramente los sevillanos suframos al peor alcalde y al peor equipo de gobierno de toda la Historia de Sevilla y sin duda al que mas dinero ha tirado a espuertas sin obtener ningún rédito real para la ciudad.
Parece cómico que el ángulo cerrado que marca el andén de la parada final, la de la propia plaza que preside el Ayuntamiento, obstaculice el viraje de los vagones hasta el lugar donde deben parar, junto a las marquesinas que se han instalado a la altura de la calle Barcelona y que se den cuenta el mismo día que iban a inaugurar el tranvía.
La imagen debió ser dantesca para nuestro alcalde a tenor de lo que nos cuentan los medios de comunicación, traslado del tren a la plaza, con nocturnidad, podriamos decir que hasta con alevosía y absoluto secretismo por parte del Gobierno municipal, Alfredo Sánchez Monteseirín, el delegado de Presidencia, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, el gerente de Urbanismo, Manuel Marchena, y el coordinador de las empresas municipales, Fernando Martínez Salcedo, máximo responsable de la obra del Metrocentro estupefactos viendo que aquello no furulaba.
Al tomar la última curva del trayecto empujado desde la cola por el camión, el tranvía no podía girar hasta la parada de la plaza, ya que el lateral de los vagones rozaba con la esquina del andén elevada unos 30 ó 40 centímetros sobre la superficie donde están los raíles.
La zona está mal diseñada y no se había medido correctamente el viraje de las máquinas. Quizás las prisas por acabar la urbanización de la plaza en diciembre hayan tenido que ver.Lo cierto es que era imposible que el tren avanzara hasta las flamantes marquesinas.
Marchena y Salcedo ayudaban dando indicaciones al conductor del camión para que parara antes de que se produjera el roce. Volvió entonces a trabajar el martillo hidráulico para eliminar más andén, hasta que sobre las tres de la madrugada se logró encajar el tranvía en la parada de la Plaza Nueva.
Tras la operación, se han vuelto a colocar los adoquines en su lugar original, aunque sin cemento y de manera provisional hasta que se resuelva el problema, el andén debe retranquearse por lo visto para que el tren pueda efectuar el giro.
Hace meses que me lo dijo mi padre que no es Arquitecto ni ingeniero ni nada de eso, pero que vió muchos tranvías en su época en Sevilla, eso como va a entrar en Plaza Nueva, como va a girar y tenía el hombre toda la razón del mundo.
Pero la contrata que ha ejecutado las obras del tranvía que debe de ser Manolo y Benito Corporation, por lo menos, ha metido la patita hasta el corvejón, si lo dice el refranero español tan sabio "Vísteme despacio que tengo prisa".
Tanta obra hecha a toda prisa para intentar aparentar que se ha hecho una cosa del otro mundo por mejorar nuestra ciudad y que sirva de justificante de tanto dinero gastado a espuertas y mira por donde ha salido la jugada, con que cuando se cayó la viga sobre la se-30 no falleciera nadie nos debemos de conformar.
¿Cuantos acerados y baldosas de las puestas durante el mandato de Alfredo Sánchez Monteseirín se han levantado ya por las prisas en colocarlas?
El próximo 27 de Mayo los sevillanos tenemos la oportunidad de botar a este alcalde fuera del sillón de alcalde y debemos de aprovecharla, porque como dejemos a este señor cuatro años mas de alcalde nos puede acabar de destrozar la ciudad.

