Mal que les pese a los progres de pacotilla Sevilla huele a incienso y Azahar, Sevilla se llena de silencios con "El Gran Poder" y con "El Silencio" y de algarabía al paso de nuestras Esperanzas, la de Triana y la de la Macarena.
Nuestra Semana Santa es la más viva expresión de la vida de Jesucristo, de nuestra Fe cristiana y católica, de nuestra tradición y porsupuesto de nuestra historia.
En la Edad Media, sólo se sacaban en procesión las reliquias, las imágenes lo hacen en el XVI, si bien es cierto, que en Sevilla existen procesiones en las que un Crucifijo es portado en mano. Así pudo ocurrir en la cofradía de la Vera Cruz, del convento de San Francisco, desde 1468 y en la del Santo Crucifijo, del convento de San Agustín, allí colocado en 1314.
Es en pleno siglo XVI cuando los principados alemanes utilizan el cisma protestante como arma arrojadiza contra el Imperio Español y surgen grandes núcleos protestantes en Bilbao, Valladolid y Sevilla cuando nuestra Semana Santa empieza a dibujar lo que es hoy en día y se convierte en un acto no sólo de reafirmación religiosa y de defensa de lo propio, sino en una expresión de arte en su máxima expresión.
La historia de la Semana Santa de Sevilla va de la mano de la Historia de España y la cuenta, así el 18 de abril de 1919 un artefacto explosiona en la estación de penitencia del Viernes Santo cuando el paso de la Santísima Virgen del Mayor Dolor y Traspaso salía por la puerta de la Catedral como vaticinio de lo que vendría una década después.
Durante la época Republicana en 1932, en la que existió una gran persecución religiosa, la Hermandad de la Estrella fue la única que se atrevió a salir a la calle procesionalmente, y la Virgen fue apedreada en la calle Rioja y Tetuán y le dispararon tres tiros de pistola en la plaza del Triunfo, pese a lo cual completó su recorrido procesional rechazando la sugerencia de dar por terminada la procesión y encerrarse en la Catedral, prefiriendo continuar su recorrido hasta regresar a Triana, a su capilla que entonces tenía en el Templo de San Jacinto, por lo que desde entonces a la Virgen de la Estrella se la llama "La Valiente".
Cuando la Virgen de la Estrella salió de la Catedral y dobló la calle Alemanes la Niña de la Alfalfa le cantó esta saeta:
Han dicho en el banco azul
que España ya no es cristiana.
Aunque sea republicana,
aquí quien manda eres tú,
Estrella de la mañana.
Mientras en ciudades hermanas como Huelva prendieron fuego a la mayoría de Iglesias, durante la II República, con Sevilla no pudieron, por ejemplo cuando varios exaltados fueron a quemar a la Esperanza de Triana, las prostitutas que vivían en la zona salieron tijera en mano y no permitieron que los energúmenos tocaran un pelo a su Virgen y dieron muestra de su valentía y de su amor por la Virgen.
Cuando desde las televisiones socialistas como Tele 5, La Cuatro o La Sexta se ridiculiza, persigue e insulta al catolicismo de manera a veces sutil, a veces burda, cuando desde gobiernos como el gobierno socialista extremeño se subvencionan panfletos obscenos que constituyen un insulto a todos los católicos y a todos las personas con tres dedos de frente, cuando un actorzuelo de cuyo nombre no quiero acordarme se dedica a llenar España de obras de teatro anticatólicas y subvencionadas con dinero público y cuando España y Europa entera se descristianiza y se islamiza, debemos defender nuestras raíces, nuestra cultura y esas provienen de Cristo.
No es una cuestión única y exclusivamente de Fe como bien reflejó en sus libros Oriana Fallaci, escritora italiana que se consideraba así misma atea-cristiana, es cuestión de Libertad, el cristianismo es el padre del humanismo y de nuestra cultura y valores occidentales y esos valores o se defienden o se pierden.
El ateísmo Nacional-Socialista de Adolf Hitler o el ateísmo socialista de Mao, de Pol Pot, de Lenin, de Stalin, sólo han traído sufrimiento y millones de muertos.
Actualmente son el islamofascismo de un lado y de otra parte el involucionismo cultural que trae el nihilismo postmodernista y contracultural del que hacen gala nuestra progresía los mayores peligros para la libertad, la paz y el bienestar del mundo, debemos defender nuestras raíces judeocristianas.
El pueblo que olvida su pasado está condenado a repetir sus errores pasados, mal que les pese a algunos este domingo de Ramos volvió a salir "La valiente", volvió a salir la Esperanza de Triana con el Escudo de España bordado en su palio, volvió a salir La Macarena con el Fajín del General Queipo de Llano, el Himno de España que a la izquierda le parece derecha-extrema volvió a sonar al salir nuestras virgenes de nuestras Iglesias y en España y en todo el mundo mal que les pese a la progresía anticlerical se volvió a contar en nuestras calles la historia del hijo de Dios que murió por nosotros en una Cruz.
La cruz de Jesucristo es nuestra gloria,
pues ella es la señal de que venció.
Allí vertió su sangre expiatoria,
el Mártir Celestial, que nos salvó.