miércoles, 28 de marzo de 2007
La manipulación socialista con el dinero de todos los sevillanos
Pero el actual uso de los instrumentos de comunicación propios del Ayuntamiento de Sevilla como soporte de propaganda electoral por parte del PSOE de cara a las elecciones municipales está llegando a niveles que rozan lo esperpéntico, al aprovecharse publicaciones de toda índole.
La penúltima iniciativa del gabinete de Alfredo Sánchez Monteseirín, para que las arcas municipales financien parte de la campaña socialista es la publicidad aparecida en la conocida guía de teléfonos QDQ, que en su edición de 2007 para Sevilla se presenta plagada de propaganda de los proyectos emprendidos o futuros del PSOE disfrazada como difusión corporativa del propio Ayuntamiento hispalense.
Del principio al final, esta guía de teléfonos y servicios, está plagada de publicidad que ensalza proyectos como el tranvía, la peatonalización en el casco histórico o el metro.
En una de las páginas dobles insertada en el libro, dedicada a accesibilidad y transporte, se recoge a un lado la explicación de la red de metro, el tranvía o la SE-40, que a día de hoy no están realizadas, y al otro el ya famoso plano de la red completa de metro, tranvía y trenes de cercanías, también inexistente a día de hoy, sin una sola referencia a plazo alguno o a fecha de licitación, construcción o puesta en marcha. El plano aparece tal cual, pese a que lo que recoge sólo existe en la mente del propio alcalde. En Sevilla no hay ni metro ni tranvía ni una línea circular de cercanías, como en ese plano se cuenta.
Con nuestro dinero se ha llenado esta guía de este tipo de propaganda, de clarísimo tinte electoral con los comicios locales a menos de dos meses de distancia.
La QDQ Sevilla se abre con nada menos que cinco páginas dobles llenas de propaganda. Antes, la propia portada la compone una imagen de la desembocadura de la Avenida en la Plaza Nueva, entre la Casa Consistorial y el Banco de España, que aparece al fondo con muchas personas paseando delante y pisando las vías del tranvía, con la calle ya del todo peatonalizada, vamos los mundos de Yupi convertidos en realidad.
Luego aparece en la citada guía una carta de Sánchez Monteseirín, con su fotografía, en la que el regidor repite su discurso de la modernización de la ciudad, de las VPO, de 15.000 nuevos empleos, de Heineken o de la peatonalización de la Avenida, que si eso no es propaganda electoral que venga Dios y lo vea.
La siguiente doble hoja propagandística se dedica a la vivienda y en ella se detalla el número de viviendas protegidas promovidas por el Gobierno municipal y el plan de rehabilitación en la zona de la Alameda, justo al lado de un plano con estos mismos ejemplos. En el texto se ha insertado una fotografía del alcalde entregando la llave de una vivienda a una joven y sonriente ciudadana al más puro estilo populista del dictador cubano Fidel Castro.
Después continua con el consiguiente plano, dedicada a espacio público y peatonalización, donde se alude a proyectos que se están realizando como la reurbanización de la Alameda o del Muelle de las delicias y a otros de los que nada se sabe que será de ellos como el nuevo recinto ferial, el Monumento a la Libertad, pasando página se puede leer otra doble página sobre barrios y el Plan Integral del Polígono Sur, cerrándose el ciclo con una quinta doble dedicada, como se ha referido, al transporte, plano de metro incluido, como castillo de naipes en el aire se habla de cosas que no existen, como si existieran.
En las páginas dedicadas al listado telefónico en sí, los huecos que deja la publicidad de empresas, en pequeños recuadros o espacios a pie de página también hay publicidad municipal con el lema, "La ciudad de las personas", el mismo que usa el alcalde para hacer campaña, vaya casualidad casualística.
Mientras, en el número de marzo de la revista editada por el propio Ayuntamiento, Sevilla Línea 1, se incluye un reportaje que se abre con un plano del Distrito Triana con el encabezamiento "todas las actuaciones en el distrito". En dicho mapa, de dos páginas a color, se marcan, el nuevo parque del Charco de la Pava y el nuevo recinto ferial junto a ese teórico parque; ambas cosas son un mero proyecto que carece de fecha de ejecución. El plano lo atraviesa una línea morada que se se corresponde, según se indica, con la línea 4 del metro. Y también aparece la línea 1 en República Argentina, Puerto Triana, la ampliación del Alamillo... Todo, sin hacer.
Utilizar el dinero público, o sea el dinero pagado por todos los ciudadanos de Sevilla, para hacer publicidad gratuita, de proyectos aún inacabados y algunos de ellos ni proyectados, cuando no hay ningún beneficio para la ciudadanía derivado de estos gastos en publicidad, me parece cuanto menos una desvergüenza. Espero que el 27 de mayo los ciudadanos de Sevilla sepan poner a estos embaucadores y contadores de milongas en el lugar que merecen.

