miércoles, 28 de marzo de 2007
El tranvía que va a poner nuestro Ayuntamiento con nuestro dinero desde El Prado de San Sebastián a La Plaza Nueva de Sevilla se ha convertido en una máquina de gastar dinero.
Llamado eufemísticamente metrocentro, que de metro tiene poco y de centro que discurre por él, es un término inventado por los casposos y repipis de nuestros gobernantes progres para tapar que la Línea 1 del metro no llegue a la Plaza Nueva porque a ellos les ha dado la real gana, un tranvía que va a afear con sus catenarias la Semana Santa y lo que no es Semana Santa y que va a complicar la circulación en el centro de nuestra Ciudad.
En Semana Santa podremos comprobar en la calle San Fernando como afectan estéticamente las nuevas catenarias.
El día 5 de Mayo Monteseirín inaugurará en pruebas, por mero interés electoral, obviamente, el tranvía, el cual no admitirá viajeros hasta octubre.
Esta bromita del gobierno social-comunista que desgobierna la vieja ciudad de Hispalis nos costará a todos los sevillanos la friolera cantidad de 20,9 millones de euros sólo los vagones.
Mientras CAF-Santana construye los vagones del tranvía el Ayuntamiento tirará dos millones, de nuestros euros, con los vagones del tranvía alquilados por un período de 18 meses, añádanle a esto lo que han costado las obras en gasto directo y en pérdida de ingresos para muchos comercios del centro de modo indirecto.
Si se hubiera previsto con tiempo el encargo de los vagones, con planificación y haciendo bien las cosas hoy se tendrían los vagones definitivos, se ahorraría el dinero del alquiler y no se estarían viendo las catenarias en la avenida de la Constitución.
En principio estos vagones alquilados, deberían funcionar sólo hasta septiembre de 2008, fecha en la cual está previsto que lleguen los nuevos, los que podrán funcionar en parte del trayecto sin catenarias.
Tenemos a un alcalde trilero que nos vendía un metro y nos lo ha trocado en tranvía con sobrenombre de metrocentro.
Un tranvía por nadie pedido y que encima de eso se ha hecho del peor modo posible y con costes innecesarios como los dos millones de euros ya reseñados del coste de alquiler de los vagones del tranvía.
Monteseirín vende un mundo de piruletas y colorines, de paz y de talante y los ciudadanos que intentamos informarnos un poco, vemos como tiran nuestro dinero, la deuda provocada por estos gastos innecesarios la tendremos que pagar antes o después y revertirá en nuestros bolsillos no en los de los políticos social-comunistas que están creando esa deuda.