Para protestar por la decisión de no imputar a Otegui –y había pruebas para condenarlo según los propios jueces- miles de ciudadanos se concentraron frente a la Fiscalía convocados por el Foro de Ermua. El único comentario gráfico de tal muestra de civismo que vertieron los voceros de Polanco fue una foto con el yugo y las flechas tomada en las últimas filas de los concentrados. La intención manipuladora es evidente: demostrar que los que quieren que se persigan los delitos de terrorismo son la “derecha extrema” y no todo bien nacido, como es el caso.
Al margen de que en las algazaras callejeras convocadas por los proZP se exhiban sin pudor hoces y martillos sin protesta alguna de los polancones, y dejando de lado que el propio Polanco fuera “un flecha” en su juventud, creemos oportuno aclarar el origen de ese símbolo para todos los españoles que desconocen la historia de su país debido principalmente al monopolio de los libros de texto que el mismo “Ciudadano Kane made in Spain” ha venido manteniendo desde la última década del franquismo para acá, cuarenta años ya.
Las cinco flechas significan la unión de los cinco reinos para formar España. Y el yugo representa la unión inseparable de los reinos de Castilla y Aragón. Sintetizan la importancia de la unión de los reinos españoles de hace ya más de quinientos años. No es de extrañar el encono de los separatistas hacia ellos. Parece que algunos quieren entender la importancia de la Unión Europea y no comprenden la de nuestra unión.
El haz de flechas fue escogido por Isabel la Católica como símbolo de unión de sus reinos –cada flecha, cinco en total, representaba a uno de ellos- porque comenzaban por F igual que Fernando, su marido. Por su parte, Fernando necesitaba proveerse de un emblema y una leyenda acorde y acudió al gran humanista Antonio de Nebrija, poniéndole como única condición que el lema comenzara con la letra Y (de Ysabel), como ya hiciera con el signo del yunque utilizado por él en justas y torneos. El gran latinista le propuso una pequeña historia que Quinto Curcio había introducido en la biografía de Alejandro Magno. Llegado a Gordión, el conquistador macedonio había encontrado un yugo - la letra Y - en torno al cual se había atado un nudo con tan malas artes que nadie haba sido capaz de desatar –el nudo gordiano-; a él estaba unida la premisa de conquistar el mundo. Alejandro sacó la espada y lo cortó diciendo "tanto monta", lo que en castellano viene a querer decir "da lo mismo". En otras palabras, se invitaba a Fernando a que, haciendo valer su posición, tomase la vía directa. Los dos emblemas, yugo y flechas aparecen juntos en los escudos de armas y sirven para la identificación del reinado. (Luis Suárez, "Los Reyes Católicos”)
El escudo de armas del Rey Juan Carlos I conserva el yugo y las flechas.
Puerto Rico –el pueblo más orgulloso de su hispanidad, con diferencia, de todo el orbe y el que más ha hecho valer la pujanza del idioma español en USA- conserva en su escudo el Yugo y las Flechas desde 1511, e incluso conserva la Y de Isabel y la F de Fernando.