martes, 27 de febrero de 2007
Vecinos y ONG rechazan las casas prefabricadas y el cerramiento del Vacie
Los habitantes del Vacie y las ONG que trabajan en el asentamiento chabolista rechazan el nuevo plan municipal centrado en la construcción de casas prefabricadas para sustituir a las chabolas en las que malviven alrededor de mil personas. Los niños suponen una tercera parte de la población en el asentamiento.
Las enfermedades, la drogadicción, vivir con ratas, abandonar la escuela, el paro y dedicarse a la recogida de chatarra es contemplado como lo más normal para niños, adolescentes y adultos en el asentamiento, asegura Asunción García que lleva 15 años trabajando con las personas que viven en "El vacie".
Al enquistamiento de los problemas de salud, desempleo y analfabetismo se suman los elevados riesgos para los adolescentes de caer en la delincuencia. Ningún niño del Vacie continúa los estudios en Secundaria, disponen de mucho tiempo libre, con el consiguiente peligro para ellos de terminar como delincuentes”, según la portavoz de Pro Derechos del Menor.
El problema del chabolismo en "El Vacie" no se soluciona con casas prefabricadas, eso ya se intentó y no ha dado sus frutos, alambrar y enjaular a los habitantes de ese poblado chabolista, crear un gueto no va a solucionar el problema.
Se solucionará cuando sus habitantes tengan una vivienda, que sus padres tengan trabajo y un seguimiento de los adolescentes, no con alambradas, ni enjaulamientos, no con demagogia, ni casas prefabricadas a modo de barracones en los campos de concentración en Auschwitz.
El chabolismo se soluciona con casas, con educación y con integración laboral y social, no con alambradas, cómo la que dividía el Berlín Occidental, del Oriental.
Quién pone alambradas para separar a las personas es porque no quiere ver a quienes están detrás de las alambradas.
Las enfermedades, la drogadicción, vivir con ratas, abandonar la escuela, el paro y dedicarse a la recogida de chatarra es contemplado como lo más normal para niños, adolescentes y adultos en el asentamiento, asegura Asunción García que lleva 15 años trabajando con las personas que viven en "El vacie".
Al enquistamiento de los problemas de salud, desempleo y analfabetismo se suman los elevados riesgos para los adolescentes de caer en la delincuencia. Ningún niño del Vacie continúa los estudios en Secundaria, disponen de mucho tiempo libre, con el consiguiente peligro para ellos de terminar como delincuentes”, según la portavoz de Pro Derechos del Menor.
El problema del chabolismo en "El Vacie" no se soluciona con casas prefabricadas, eso ya se intentó y no ha dado sus frutos, alambrar y enjaular a los habitantes de ese poblado chabolista, crear un gueto no va a solucionar el problema.
Se solucionará cuando sus habitantes tengan una vivienda, que sus padres tengan trabajo y un seguimiento de los adolescentes, no con alambradas, ni enjaulamientos, no con demagogia, ni casas prefabricadas a modo de barracones en los campos de concentración en Auschwitz.
El chabolismo se soluciona con casas, con educación y con integración laboral y social, no con alambradas, cómo la que dividía el Berlín Occidental, del Oriental.
Quién pone alambradas para separar a las personas es porque no quiere ver a quienes están detrás de las alambradas.

